viernes, 1 de junio de 2012


 
Me pregunto que habrá de mal en nosotros que nos gusta fingir ser alguien más, en vez de aceptar lo que hay acá. Qué extraño. No te da curiosidad saber… ¿Qué habremos hecho mal para que nuestro ser profundo se termine enterrando, escondiéndose de nosotros? ¿Acaso le asustara tanta falsedad? Q
uizás, puedas verlo escabullirse en los miles de disfraces que le alquilaste, y tuvo que ponérselos. Aun sin ser de su agrado. Mejor gira, y respira otra perspectiva. Eso…Suele atraer de un modo magnético al “ ser profundo”. 


Entonces comprendí que las lágrimas no podían hacer que alguien que había muerto volviera a vivir. También aprendí otra cosa sobre las lágrimas; con ellas no puedes hacer que alguien que ya no te quiere vuelva a quererte.
Ryan Gosling (El mundo 
de Leland) 




Nos hicieron creer que cada uno de nosotros es la mitad de una naranja, y que la vida sólo tiene sentido cuando encontramos la otra mitad. No nos contaron que ya nacemos enteros, que nadie en nuestra vida merece cargar en las espaldas, la responsabilidad de completar lo que nos falta. 



"Cuando creces tu corazón muere”Esa frase es cierta, y no lo digo porque yo este lastimada o sea una persona exenta de esperanzas, si no porque simplemente lo es. Nuestros corazones dejan de ser altruistas y se vuelven recíprocos, porque una vez que han sido rotos, solo esperan recibir algo a cambio, ser correspondidos en muchos aspectos y nos damos cuenta de que el dicho “da sin esperar nada a cambio” sólo fue válido hasta cierto punto, hasta el punto en el que caímos una y otra vez en las mismas dagas de personas a las que les “diste mucho sin esperar nada a cambio” y llegaste a un límite que denotó tu fragilidad. Ahora la añoranza se vuelve rutina y no es por irme a extremos, si no porque tristemente es cosa de todos los días. Las personas no hemos aprendido de las experiencias antiguas, seguimos conformándonos con el estúpido “sigue a tu corazón” y nos cegamos completamente, nos alimentamos de palabras y hechos que no son reales, es decir, de un amor falso, mentiras maquilladas de color rosa. Y, ¿que obtenemos a cambio?, que nuestro inocuo corazón quede hecho pedazos.Nos preguntamos ¿porqué? una y otra vez y no aprendemos a salir de este encierro.Damos todo lo que tenemos sin recibir nada a cambio y terminamos con nada. Patéticamente terminamos con lágrimas transversales, algunas veces infinitas. Y no hay nadie ahí para cacharlas o secarlas, o quizá, puede que este la persona que las provocó aunque eso no significa que le importe. La mayoría del tiempo estamos solos y a veces, sólo a veces, esta alguien que de verdad las vale, alguien a quien realmente le importamos, que nos ama a pesar de las controversias. Nosotros merecemos caminar con alguien a través de este laberinto, con alguien a quien de verdad le importe, alguien que pasaría su tiempo sosteniendo nuestra mano para no perdernos, y en ocasiones, que se pierda con nosotros, y aún mejor, que se pierda con nosotros en el amor.Merecemos tener un amor simultaneo, un amor desmesurado, excesivo pero nunca obsesivo, que no conmocione a nuestro corazón con razones inútiles y afiladas.Merecemos a alguien que nos de su corazón a cambio del nuestro, que lo acepte y lo cuide de sus errores.Merecemos a alguien que nos haga sentir como si nuestro corazón nunca antes hubiera estado roto. (La niña de porcelana)

No hay comentarios:

Publicar un comentario